Estufas y Calefactores
Las estufas a supergas calientan por radiación: entibian rápido lo que tienen delante y no dependen de la corriente eléctrica, lo que las vuelve útiles cuando se corta la luz. Están las cilíndricas, que reparten calor alrededor y andan bien en un ambiente, y la tipo pirámide, pensada para patio, galería o quincho, que da un frente de calor alto. Hay versiones en chapa pintada y en acero inoxidable, que aguanta mejor la intemperie.
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Ventilación, siempre
Una estufa a supergas consume el oxígeno del ambiente y devuelve humedad y gases de combustión. No la uses en un ambiente cerrado sin ventilación, no la dejes encendida mientras dormís y no la uses para calefaccionar un dormitorio con la puerta y la ventana cerradas. Dejá una abertura al exterior aunque haga frío: la corriente de aire que perdés es mucho menos que el riesgo que evitas.
Distancias y ubicación
Dejá espacio libre delante y a los costados. Cortinas, sillones, ropa tendida, muebles de madera y aerosoles no van cerca del frente. Ubicala sobre piso firme y nivelado, donde no la puedan voltear al pasar, y con la garrafa detrás y no debajo de la zona caliente. En una casa con chicos o con animales, conviene un modelo con base ancha.
La garrafa, la manguera y la abrazadera
Es lo que más falla y lo más fácil de revisar. Antes de cada temporada mirá la manguera: la goma se reseca, se pone dura y se raja, sobre todo cerca de las uniones. Las abrazaderas tienen que estar firmes. Para buscar una pérdida se usa agua con detergente sobre la unión y se miran las burbujas, nunca una llama. La garrafa se cambia y se conecta al aire libre, con la estufa apagada y fría.
Pintada o inoxidable
La chapa pintada es la opción económica y va bien puertas adentro, con ventilación. El acero inoxidable resiste mejor la humedad y el uso a la intemperie, así que es lo que conviene para patio, galería o quincho, donde la estufa queda expuesta al rocío y a la lluvia de costado.
Guardado
Al final del invierno, cerrá la válvula, desconectá la garrafa, limpiá el reflector y guardala en un lugar seco, tapada. La humedad sobre el reflector durante seis meses es lo que arruina el rendimiento en la temporada siguiente.
