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Protectores para Madera

El protector es lo que se usa afuera: penetra en la madera, la tiñe y la defiende del sol y del agua sin formar una capa gruesa que después se descascare. Los tonos se repiten en casi todas las líneas, así que lo primero es elegir el color y el brillo, y después la base. Los envases van de 0,25 hasta 4 litros, y para un deck o un portón grande conviene ir directo al envase mayor: el tono puede variar apenas entre latas distintas.

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Al agua o al solvente

El protector al agua casi no tiene olor, seca rápido, se limpia con agua y amarillea menos con el tiempo. El protector base solvente penetra más hondo en maderas duras o muy secas y se estira mejor cuando hace frío, pero pide aguarrás y ventilación.

Cuantas manos

Sobre madera nueva se dan por lo menos dos manos, y en un deck o una abertura al norte conviene una tercera. El tono se va cargando mano a mano: si lo querés más claro, da menos manos, no diluyas de más.

Mantenimiento

El protector no se despega, se gasta. Cuando la madera empieza a verse opaca o descolorida, se lija apenas, se limpia el polvo y se da una mano nueva. Ese repaso a tiempo evita tener que llegar al lijado completo.

Para deck

En pisos de madera exterior conviene un producto de la línea deck, que está pensado para superficie que se camina y se moja, y no un barniz de mueble.