Martillos
El martillo se elige por el peso y por la cara. El de uña, de 400 a 600 gramos, es el de clavar y sacar clavos en madera. La maceta, de 1 a 2 kilos, es la que acompaña al cortafrío y al cincel en obra. El marrón, de 2,5 kilos para arriba, es para romper. Los de bola y de pena van en trabajo de metal, y los de caras suaves golpean sin marcar la pieza. Mirá también el mango: la fibra de vidrio absorbe mejor el rebote y no se afloja con la humedad.
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Juego de Martillos de Chapista 7 Piezas Yato YT-4590
7 piezas | 3 martillos y 4 tases
Martillo de Uña Pro 571 g Mango de Fibra de Vidrio Best Value
Uña | 571 g | Fibra de vidrio
Maceta de Albañil Pro 4 lb (1.820 g) Mango de Fibra de vidrio Best Value
4 lb | 1.820 g | Mango de fibra de vidrio
Maceta de Albañil Pro 3 lb (1.360 g) Mango de Fibra de vidrio Best Value
3 lb | 1.360 g | Mango de fibra de vidrio
Maceta de Albañil Pro 2 lb (910 g) Mango de Fibra de vidrio Best Value
2 lb | 910 g | Mango de fibra de vidrio
Maceta de Albañil 3 lb (1.360 g) Mango de Madera Best Value
3 lb | 1.360 g | Mango de madera
Maceta de Albañil 2 lb (910 g) Mango de Madera Best Value
2 lb | 910 g | Mango de madera
Juego de Punzones de Alto Impacto 3 Piezas Best Value
Punzones | Alto impacto | 3 piezas
Juego de Chapista 7 Piezas con Mango de Fibra de Vidrio Best Value
Chapista | 7 piezas | Mango de fibra de vidrio
El peso hace el trabajo, no el brazo
Un martillo bien elegido pega solo: se lo deja caer y se lo acompaña. Si tenés que forzar para que el clavo entre, el martillo es liviano para lo que estás haciendo. Al revés también vale: clavar una moldura con una maceta de un kilo termina en madera partida.
Uña, bola o pena
La uña es para clavar en madera y para hacer palanca al sacar el clavo. La bola se usa en metal, para remachar y para golpear cinceles. La pena, con la cara en cuña, sirve para empezar el clavo en lugares angostos y para trabajar chapa.
Mango y cabeza
Revisá que la cabeza no tenga juego antes de cada uso, sobre todo en los de mango de madera, que se resecan y se aflojan. Un mango rajado se cambia, no se ata con alambre. Y nunca golpees dos caras endurecidas entre sí, martillo contra martillo o contra la cabeza de una maceta: pueden saltar esquirlas.
Sin marcar la pieza
Cuando no querés dejar huella van los de caras suaves, de goma o poliuretano, y los de tapicero con puntas imantadas para clavos finos.
