Fondos Antióxido y Primers
El fondo es la mano que decide si la pintura dura o se despega. Sobre hierro van los fondos de herrería y los cromatados al agua, que frenan el óxido y le dan agarre al esmalte que vas a dar después; acá los tenés desde el cuarto litro, para una reja o un portón, hasta el balde de 18 para una estructura entera. Se completan con dos imprimantes en base al mismo problema: el anticorrosivo al agua y el de alta temperatura en aerosol, para piezas que van a trabajar calientes. Elegí el fondo por el estado del metal, no por el color que le sigue.
3 productosSobre metal nuevo y sobre metal oxidado
Si el hierro está sano, alcanza con desengrasar, lijar el brillo y dar el fondo. Si ya tiene óxido, primero hay que sacarlo: cepillo de acero, lija o disco, hasta llegar a metal firme. El fondo antióxido frena lo que queda y aísla, pero no convierte una costra suelta en base sana, y la pintura que se da encima se levanta con esa costra.
Al agua o a solvente
Los cromatados al agua secan rápido, huelen poco y se limpian con agua, así que son cómodos para trabajar adentro o en una reja al lado de casa. Los de herrería tradicionales piden aguarrás para diluir y limpiar. Lo importante es que el esmalte que des arriba sea compatible con el fondo: podés dar sintético sobre fondo al agua bien seco, pero no al revés a las apuradas.
Cuántas manos y cuánto esperar
Dos manos finas de fondo cubren mejor que una gruesa, que escurre y tarda días en curar. Respetá el tiempo entre manos que indica el envase, y sobre todo el que va entre el fondo y el esmalte: pintar sobre un fondo que todavía está fresco es la causa más común de que la terminación quede arrugada.
Si el problema no es el óxido
El imprimante de máxima adhesión para azulejo, melamina y plástico brillante, el bloqueador de manchas y olores y el eliminador de hongos y moho ya no están en esta categoría: los encontrás en Fondos e Imprimantes.
