Cementos, Ladrillos y Tejuelas Refractarias
Todo lo que va donde hay fuego directo: estufas a leña, parrilleros, hornos de barro y salidas de humo. El ladrillo refractario es el que forma la cámara de combustión; la tejuela refractaria resuelve pisos y revestimientos con menos espesor; la tierra refractaria en bolsa de 10 kg y el adhesivo de alta temperatura son los que toman las juntas. Además hay ladrillo de prensa de 21 furos y ladrillo chorizo de campo para la mampostería que rodea.
1 productoRefractario no es lo mismo que común
Un ladrillo común expuesto al fuego directo se fisura y se desarma en pocas temporadas. El refractario está hecho para soportar ciclos de calor y enfriado sin agrietarse, y es el que tiene que ir en toda la superficie que ve la llama.
Las juntas también tienen que ser refractarias
De nada sirve un ladrillo refractario asentado con mortero común: la junta se abre primero. Las juntas se toman con tierra refractaria o con adhesivo de alta temperatura, y conviene que queden lo más finas posible, porque la junta siempre es el punto débil.
Dilatación
El material se expande al calentarse. La cámara refractaria se construye separada de la mampostería que la rodea, para que pueda moverse sin empujar el muro exterior ni fisurarlo.
El primer fuego
Una estufa u horno recién construido tiene humedad adentro. Los primeros fuegos se hacen chicos y progresivos para que el agua salga de a poco: un fuego fuerte de entrada convierte esa humedad en vapor y revienta las piezas desde adentro.
